El Destino de Júpiter



Los Wachowskis vuelven al género que tantas satisfacciones les ha dado con la intención de recuperar el lugar en el podio que les corresponde. Hernán Khatchadourian les hace el aguante y te cuenta cómo crear un universo de ciencia ficción y no morir en el intento.



Los hermanos Andy y Lana Wachowski regresan al cine de ciencia ficción para cobrarse la revancha que buscan hace más de una década, cuando concluyeron la trilogía de Matrix y comenzó para ellos un duro peregrinaje en busca del reconocimiento perdido; y también de un guión original, en un negocio plagado de adaptaciones de libros y comics.

Y esta vuelta a la dirección les representa a los directores un desafío a su altura, ya que debieron crear un universo al estilo del de la Guerra de las Galaxias (Star Wars), algo que puede resultar un éxito como el de Avatar (2009) o bien caer en el más absoluto de los fracasos como ocurrió en su tiempo con Invasión (Starship Troppers, 1997) que continúa amortizando sus efectos especiales con secuelas directo a DVD.

La tarea no debería representar problemas para estos dos visionarios que lograron pergeñar la historia que redefinió estética y filosóficamente el cine de la última década y media, pero las pobres recaudaciones de Meteoro (Speed Racer, 2008) y Cloud Atlas: La Red Invisible (Cloud Atlas, 2012), sus últimos dos films, les mostraron que el fandom quizá no esté tan interesado en ver ese tipo de productos; y los inversores tampoco en apostar su dinero por ellos, como lo marca el alejamiento de su ex aliado Joel Silver.

Por eso, cuando las críticas de la película protagonizada por Tom Hanks y Halle Berry todavía estaban candentes, los directores confirmaron que El Destino de Júpiter (Jupiter Ascending, 2015) ya estaba en proceso de producción.


Pero los guachoski, así como su histórico productor Grant Hill comenzaron a buscar alternativas para atraer de nuevo al público adolescente, y por eso convocaron a dos de las estrellas del momento: Channing Tatum y Mila Kunis.

El filme narra la historia de Jupiter Jones (Kunis), una joven que encargada de edificio que de pronto se ve envuelta en un conflicto de proporciones cósmicas cuando un guerrero genéticamente modificado de nombre Caine Wise (Tatum) llegue a la Tierra para protegerla.

Ocurre que Jones es una de las herederas de la Casa Abrasax, una suerte de corporación que "sembró" en nuestro planeta a la Humanidad para cosechar especímenes perfectos con los que fabrican un suero de la eterna juventud. Pero ahora que la matriarca de esa Casa ha muerto, sus tres hijos se disputan el terreno y uno de ellos, Balem (Eddie Redmayne) hará todo lo posible para acabar con Jupiter porque no le va mucho eso de compartir planetas.

Viajes por el espacio, aventuras interplanetarias, líos, tiros y Sean Bean son lo que vuelven a ofrecer los Wachowskis, quienes ya adelantaron que, de tener éxito, se tomarán un año sabático tras más de un lustro ininterrumpido de trabajo para volver con todas las pilas puestas y encarar un nuevo proyecto. ¿Tal vez ahora sí alguna película de DC Comics? 


Coming Soon…

En paralelo con sus films, los Wachoskis preparan, al guionista de Babylon 5, J. Michael Straczynski (1994-1998),  una nueva serie de televisión que saldrá durante el 2015 en la nueva plataforma preferida por los serie-adictos: Netflix.
La serie trata sobre ocho personas que tras sufrir una muerte trágica se ven relacionadas tanto física como mentalmente unos con otros; y buscarán averiguar cómo han llegado a dar este paso evolutivo para la especie humana.
Además de los hermanos W. escribiendo y dirigiendo, también colaborarán detrás de cámara algunos conocidos de la casa como Tom Tykwer y James McTeigue.
Signos de la Nueva Era
A pesar de que los tiempos de Matrix han quedado atrás, los Wachowskis nunca han dejado de lado el mensaje New Age que comenzaron a transmitir en aquel filme y por eso han estado todo este tiempo plantando semillas dentro de la cabeza de los espectadores, con el objeto de… ¿cambiar el mundo?
Mesianismo: Neo, Meteoro y el misterioso “V” de V de Venganza (V for Vendetta, 2006) muestran como una sola persona puede cambiar las ideas y la realidad de tres sociedades resignadas, y cada uno a su manera.
Hinduismo/ Budismo: “No trates de doblar la cuchara, Neo.  Eso es imposible. Sólo hay que aceptar la realidad: no hay ninguna cuchara ahí”, le dice un nene vestido con una túnica a Neo en la casa del Oráculo. Más claro, echale agua.
Mentalismo: “No te he mentido, sólo te dije lo que necesitabas escuchar”, le dice el Oráculo a Neo, luego de que éste descubre que es el Elegido para salvar a la humanidad de las máquinas.
Reencarnación: La manera de superarse mediante el aprendizaje obtenido en sucesivas vidas fue el leitmotiv de Cloud Atlas: La Red Invisible. En El Destino de Júpiter, hay una vuelta de tuerca interestelar al asunto.
Contacto: En El Destino de Júpiter, la protagonista debe huir para reclamar un derecho divino con la ayuda de seres de otro planeta.

Joya, nunca secuela
Animarse a crear un guión original tiene sus pros y sus contras, algo que los hermanos maravilla ya conocen de sobra. Mirá cómo les fue a algunos de los que lo intentaron hacer algo nuevo este año.

Transcendence: Identidad Virtual (Transcendence, 2014)
El 2014 no es el año de Johnny Depp, y lo cierto es que este thriller de ciencia ficción producido por Chris Nolan y dirigido por Wally Pfister “salió hecho” con 100 palitos verdes, casi lo mismo costó.

Lucy
Si hay algo que Luc Besson siempre ha hecho bien es vender películas con protagonistas femeninas y Lucy, con la infartante Scarlett Johansson usando su cerebro al cien por ciento fue un hitazo que recaudó 458 millones de verdes contra un costo de tan sólo 40.

Interestelar (Interstellar, 2014)
La nueva de Chris Nolan (y su segunda mención en este ranking) fue vilipendiada por algunos y amada por otros pero gracias a la fama previa de su director, las excelentes interpretaciones y la jugadísima puesta en escena, el film –estrenado en noviembre último- triplicó su inversión.

A Million Ways to Die in the West (2014)
Si quizá la hubiesen dejado utilizar el título “Pueblo Chico, Pistola Grande”, el segundo filme de Seth McFarlane como director hubiese ganado algunos morlacos más de los 80 millones que obtuvo contra los 40 que costó.

El Monomito o el Mito del Mono

¿Qué hubiera pensado el mitólogo y escritor Joseph Campbell (1904 -1987) sobre todas las películas que utilizaron su explicación sobre las similitudes entre los varios referentes culturales y sociales del mundo en el libro El Héroe de las Mil Caras  (1949)?
Si bien, Campbell escribió ese manifiesto para demostrar las similitudes entre las religiones orientales y occidentales, el mismo terminó desnudando que detrás de (casi) todos los relatos hay  una estructura conocida  dividida en una serie de etapas que denominó “el llamado de la aventura”, “ayuda sobrenatural”, “encuentro con la diosa o con el padre pecador” y “regreso a casa”.
Pero además, Campbell fue la fuente de inspiración definitiva (y reconocida por el mismísimo George Lucas) para el más icónico de los mitos contemporáneos: La Guerra de las Galaxias: Una Nueva Esperanza (Star Wars: A New Hope, 1977),  en el que también se hace referencia a la búsqueda de una “fuerza” desconocida de la que todo procede.
En La Cosa imaginamos un diálogo con Campbell en el que nos cuente que piensa sobre todos los filmes que utilizan de una u otra forma sus enseñanzas.

- ¿Qué le pareció El Rey León (The Lion King, 1994)?
Sacando el robo descarado a Hamlet, me pareció un muy buen documental de NatGeo para niños.

- ¿No es usted muy duro al respecto?
Duro es Liam Neeson en Búsqueda Implacable (Taken, 2010), que a propósito más que héroe ya está en la categoría de maestro.

- Claro, o incluso fue un dios, como en Furia de Titanes (Clash of the Titans, 2010)…
Ese Perseo es un tanto reticente pero, muy a pesar suyo y de hacerse el rebelde skinhead, cumple con todos y cada uno de los pasos del camino del héroe, e incluso se queda con la minita al final y vuelve a su casa.

- Pero usted le acaba de contar el final a los lectores…
¿Y qué? Como si nunca hubiesen ido a una charla de Axel K, y se hubiesen tomado una o dos sopas frías… Y ahora lo dejo porque tengo muchos tratados por escribir sobre los Wachowskis que me están dando mucho trabajo.

Originalmente publicado en revista La Cosa (03-2014)

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